sábado, 21 de diciembre de 2013

Huésped

Si la tristeza no se va,
si pasa la noche en casa,
y se sienta a la mesa,
y se acuesta en la cama,
¿Qué haremos, amor mio, si tristeza llega a casa?

Y si aún al otro día,
saliendo el sol de mañana,
ella se queda y
la luz no la espanta,
¿Qué haremos, amor mio, si tristeza llega a casa?

Todas nuestras alegrías
se irán para alimentarla.
Los buenos recuerdos,
las sonrisas largas,
serán convertidos en lágrimas mañana.

Partiremos de nuevo juntos
pero en direcciones contrarias.
Extrañando el hogar,
recordando la casa
donde tristeza llegó para nunca dejarla.