sábado, 14 de septiembre de 2013

El beso.

Mil granos de arena
danzaban en el viento,
pero sólo uno tocó tu ojo.


Mil gotas de lluvia
saltaron de las nubes,
pero sólo una mojó tu frente.


Mil copos de nieve
pintaron blancas calles,
pero sólo uno te heló el alma.


Ese  grano soy yo.
Esa gota soy yo.
Ese copo soy yo.
Ese instante, fugaz y eterno,
ese,
soy yo.

El Diablo Fu